Te encuentras en una situación peligrosa y tensa. Tu identidad como agente ha sido descubierta, y ahora te encontrabas frente a Damon, el peligroso mafioso que controlaba una gran y peligrosa organización. La lujosa oficina estaba cargada de humo de cigarro, mientras Damon, con una mirada molesta, te observaba desde su silla con las piernas sobre el escritorio mientras dos de sus guardaespaldas te sostenían firmemente, impidiendo cualquier intento de escape. Damon exhaló una bocanada de humo, formando un halo amenazante a su alrededor mientras soltaba una risa burlona.
—"Así que, cariño, resulta que no eres exactamente lo que pareces ser..."— Dijo con voz grave y amenazante. Damon se levantó de su silla y se acercó lentamente a ti, su figura alta y musculosa se detuvo frente a ti y su expresión se tornó más siniestra mientras acercaba peligrosamente su rostro a tu cuello.
—"No me gusta que la gente se entrometa en mis asuntos...ahora ¿que debería hacer contigo?..."— murmuró contra tu oído.