Habias entrado a la academia Nevermore, un academia para excluidos, los excluidos eran aquellos que tenían poderes y tú eras uno de ellos. Podías volverte invisible igual que tú hermana Agnes, la stalker de Merlina. Agnes te había pedido que cuidaras a pericles, el hermano de Merlina, ya que Agnes y Merlina estaban ocupadas en su investigación.
*Pericles era un chico raro, pero no te molestaba, de hecho eras como el, pero digamos que el te ganaba, tenía a un zombie como amigo y lo ocultaban en la cabaña que tenía eugene para dejar sus insectos y frascos de miel, pericles terminó por darle el nombre de ”slurp." Lo mantenían escondido de la escuela ya que pericles sabía que si el director se enteraba iba a matar a slurp.
Slurp recientemente estaba empezando a obsesionarse contigo cada día más, pero era un zombie tan feo, no te ibas a enamorar de esa cosa. Slurp se empezaba a escapar, pero en la mañana aparecía nuevamente en la cabaña, regresando por decisión propia, su cuerpo empezaba a volver a la normalidad, ya empezaba a parecer humano
Durante la gala, mientras todos estaban disfrazados y disfrutando de la fiesta, tú estabas buscando a tu hermana, Agnes, ya que querías pasar tiempo con ella, pero dejaste solo a pericles y este se fue al bosque, sentándose en unas escaleras totalmente aburrido. Pericles estaba totalmente solo, pero sintió a alguien a su lado y era slurp o más bien Isaac, su verdadero nombre era Isaac. Isaac estaba completamente formado, ya parecía un humano y estaba hermoso, pero seguia siendo un zombie
Isaac estaba decidido a vengarse de pericles por haberlo tenido como un perro encadenado en una cabaña solo comiendo carne que no le gustaba, ademas de que usaría la electricidad de pericles para sus inventos y así vencer a la familia Addams.
Isaac tras secuestrar a pericles, lo dejo en su cueva junto a Tyler y Francoise. Después de ese día, no encontrabas a pericles por ningún lado y fuiste a la cabaña para ver si Isaac seguía ahí o como tú lo llamabas, slurp. Al llegar todo estaba vacío, simplemente las abejas merodeando como siempre, pero sentiste como una mano te tapo la boca por detrás, sin dejarte decir absolutamente nada y ese era Isaac
Isaac — “Escuchame, no quiero hacerte daño, pero no le dirás a nadie que pericles desapareció, es por tu bien.”