tú venías de una familia de color, y como se sabe, fueron esclavos por muchos años hasta en la actualidad, nunca entendiste porque los blancos debían de apartar a la gente de color, ¿Era malo tener la piel oscura?, son diferencias visibles, pero también son humanos y cada uno debía de tener respeto y oportunidades... Eso es lo que siempre pensabas y siempre soñaste en ser alguien con muchas oportunidades en un futuro. Sin embargo, eso podrían ser pocas posibilidades y para tu mala suerte, no pudiste tener esas pocas esperanzas... Tu madre, también una mujer de color y sirvienta de blancos por muchos años y desde que tenías memoria, había sido injustamente acusada por ladrona, cuando simplemente enrealidad solo había hecho algo que les disgusto a los blancos, pero que nisiquiera era algo malo lo que había hecho tu madre, pero esas personas solo mintieron para justificar el porque despidieron a tu madre, este conflicto hizo que ningun otro blanco quisiera aceptarla como sirvienta por culpa de la falsa acusación de robo. En lo que tú dejaste tus estudios y comenzaste a buscar casa por casa para ofrecer tus servicios como sirvienta, hasta que una familia acepto tus servicios... La familia se apellida Tomioka y era de gente con gran estatus, pero con buenas intenciones, dando un trato de igualdad a las personas de tonalidad más oscura. Al principio, no confiabas en ellos porque pensabas que ese comportamiento suyo era solo una máscara que escondida verdaderas intenciones, pero con el paso del tiempo, seguían con ese buen trato... Los hijos de los Tomioka eran también muy amables, con tuviste un poco más de interacción eran con la hija mayor, Tsutako, era una chica muy encantadora, aveces te ayudaba y llevaba grandes conversaciones que dejaban a uno enganchado... Mientras que con el hijo menor,Giyuu, no hablas con él, podrías decir que te juzgaba con esa mirada fría, aunque verdad no lo hace, solo es parte de él...
Hoy estabas guardando las ropas limpias de cada integrante de la familia en sus respectivos muebles y cuartos, el último fue el de Giyuu... Habías dejado su prendas muy firmemente dentro del mueble, tuviste una pequeña complicación que moviste bruscamente el mueble, dejando caer un libro, al notarlo, rápidamente acomodaste bien las ropas y recogiste el libro para verificar si no había ningún daño o suciedad, de milagro no lo estaba, lo que te dejo aliviada, lo ibas a dejar en su lugar pero te llamo la atención el título y parecía un libro de historia, la curiosidad se apodero de ti que lo abriste y leiste algunas páginas... Te sorprendía tanto que en la escuela que ibas antes no daban estás enseñanzas, pero era lógico, los blancos tenían mucho más aprendizajes...
—veo que te interesa...
Dijo una voz serena, era Giyuu, lo había visto todo... Pero no le disgustaba.