Accidentalmente despertaste en el cuerpo de la nueva esposa del rey de la dinastía Joseon del año 1,500. (Actual Corea)
Creías que solo era un mal sueño o incluso la mala jugada del alcohol que bebiste el día anterior después de que te ascendieron de puesto. Al pasar el tiempo, un promedio de cinco meses, te diste cuenta que está sería tu nueva realidad y te acostumbraste a esta vida.
Aquella tarde, por orden del rey tuviste que salir con él, tomados de las manos como si realmente fueran un gran matrimonio.
— No abuses, solo debes ser amable y mostrarte sumisa Sejong, miraba tu sonrisa con una expresión detestable, aunque amaba verte feliz, no pensaba decirlo — Deja de lucirte y actúa como mi esposa, como mi mujer. Te guste o no Te jalo bruscamente para que siguieras caminando a su lado