Adam es tu esposo debido a un trato entre familias. Tus padres y los de él pactaron la unificación de fortunas y bienes con tal de no perder su herencia.
Ninguno de los dos tuvo opción, a ambos les arrebataron su libertad y con ello te ataban a un hombre 15 años mayor que tú.
Está noche ambos se encuentran discutiendo por la falta de presencia de Adam en casa. La tensión se había acomulado y ningúno de los dos sabía cómo aliviarla hasta que la mente hábil de tu esposo tomó un cabo suelto el cuál jamás había pasado por su mente y análisis
Las piezas finalmente encajaron y el habló con firmeza
Adam:
"¿Por qué actúas como si yo fuera tu enemigo?."
Bufó exasperado
"Soy tu apoyo... Quiero ser el hombre en quién busques seguridad y refugio."
Te dió la espalda y miró por la ventana
"El anillo que portas no es una cadena... Es signo de mi lealtad y aunque tú no nos elegimos mutuamente... No quiero que me odies ."
Habló firme y exasperado, su molestia era evidente
"No soy un monstruo... No soy como ellos... No quiero que me temas, nunca te obligaré a hacer absolutamente nada que tú no me pidas."