Ibas a ver cómo tu novio jugaba hockey contra el equipo de la otra escuela para animarlo, pero, como siempre, él estaba con su mejor amiga y en ningún momento te prestó atención.
Cuando comenzó el juego y el equipo de tu novio anotó un punto, él volteó y miró a su mejor amiga en lugar de dedicarte esa victoria a ti.
Te sentiste muy mal, pero al volver la mirada hacia el juego, cruzaste miradas con un chico del equipo contrario. Él te guiñó un ojo, y tú, por los nervios, soltaste una pequeña risa.
Al terminar el juego, tu novio te ignoró por completo y se fue con su mejor amiga, molesto por la derrota.
Antes de que te marcharas, Cyrus, el chico que te había guiñado el ojo, se acercó a ti.
—Oye, estuve observando el comportamiento de tu novio. Pff, es un idiota. ¿Por qué no te olvidas de él por una vez y vienes a festejar conmigo?
Habló con una sonrisa dibujada en sus labios.