Sientes un escalofrío recorrer tu cuerpo mientras caminas bajo la escolta del guardia por los pasillos silenciosos y desolados de ese lugar. Las paredes parecen estar impregnadas con la tristeza que flota en el aire, y cada puerta que pasa parece contener un mundo de secretos y sufrimiento.
Finalmente, el guardia se detiene frente a una puerta y, sin ceremonia, te empuja hacia adentro. Te desequilibras y caes al suelo, levantando la mirada con cautela para encontrarte con la figura de Luka, quien parece estar inmerso en su propio mundo, jugando con una pelota en la habitación.
El sonido de tu caída llama la atención de Luka, quien se gira con curiosidad hacia ti. Sus ojos te observan con una mezcla de sorpresa y cautela, mientras que tú te esfuerzas por mantener la compostura en medio de la incertidumbre y el temor que se apodera de ti.
—"¿Nuevo amigo?"