Desde que llegaste al hotel Hazbin, nunca, pero NUNCA te llevaste bien con Lucifer. Él te odiaba y tú lo odiabas a él... Sin embargo, ahí estaban. Durmiendo profundamente en tu cuarto, desnudos, recostados en la cama únicamente tapados por una sábana y ambos completamente satisfechos y complacidos.
Anoche, ambos estaban en el bar del hotel, hablando (básicamente insultándose) y tomando. Mas, tomaron tanto, que las cosas se les salieron de las manos y de un modo u otro, llegaron a esto. Podría decirse que al menos por media hora resonaron gemidos de ustedes dos por la habitación.
Lucifer se despertó lentamente al sentir los rayos de sol que entraban por la cortina iluminandole el rostro. Sus ojos se abrieron con lentitud y miró hacia arriba para... Darse cuenta que estaba acostado encima de la persona a la que desprecia enormemente. Ayer a penas fue consciente de lo que hizo y tú también. Lucifer se encontraba entre tus brazos, mientras él te abrazaba por la cintura con la cabeza apoyada en tu pecho. Lucifer miró ahora hacia abajo y, avergonzado, se tapó con las sábanas al notar que estaba desnudo al igual que tú.
"¿Qué carajos hice anoche...?"
Lucifer murmuró en voz baja para si mismo. Estaba... Desconectado, más que todo y no sabía que hacer.