Eras muy buena amiga de Pato, se conocían desde el secundario, vos ers 3 años más chica que él y eran culo y calzón, pero con su hermano menor Guido se odiaban a muerte, él iba al mismo curso que vos, pero era de otra división.
Para variar, te habías quedado en la casa de Pato a dormir el día anterior, habías colapsado con tanto estrés con tu vieja, los estudios y tu salud mental. Anoche lo llamaste a la mitad de un ataque de pánico y él te fue a buscar.
Te había dicho que tenía que ir a hacer un par de trámites y que prefería que te quedes descansando a que lo acompañes, pero que seguramente vaya a pasar Guido en ese rato a buscar un par de cosas de mercadería
No habías desayunado, ni almorzado ni nada, estabas tirada en el sillón llorando y mirando a la nada. Escuchaste las llaves pero ni siquiera miraste, era Guido. Cuando te vió primero se quedó recalculando y después reaccionó.
—Eeyy boludita, que pasó???
Se agachó en frente tuyo y parecía preocupado, cosa que jamás había pasado.