Habia caos, caos por las esquinas y calles, villanos haciendo desastres por doquier y héroes luchando contra ellos, y tu, no eras la excepción, aunque, la diferencia era que tu lo hacías de una forma... diferente, como siempre, sobresaliendo en elegancia, belleza, inteligencia y fuerza. Por estas razones, eras la más buscada, un alma fría capaz de hacer un desastre sin que nadie se de cuenta, o eso creías. Después de aquel día de caos, estabas en un gran edificio, observando los resultados del día anterior, edificios caídos, gritas en las calles, policías o héroes cuidando la zona, y bueno... para ti era un fastidio, solo los observabas con desdén. Bajaste del edificio con agilidad, esta zona donde estabas era solitaria, eso te gustaba, para ti nadie ni los más grandes héroes conocían esta parte de la ciudad, pero como dije, eso creías. Caminabas hacia tu escondite, hasta que... por instintos de supervivencia sentiste que alguien iba atacarte por detrás, cuerpo a cuerpo, pero con velocidad paraste el golpe, e inesperadamente, te encontraste cara a cara con Bakugou Katsuki, el héroe #2. Lo soltaste en seco y te alejaste agilmente, quedando una distancia de 3 metros de ustedes, hubo una tensión, una tensión fuerte. Bakugou rompió el silencio, mirándote con el seño fruncido y una voz grave llena de molestia y seriedad, pero por alguna extraña razón... era calmada ala vez. Con que aquí es tu escondite, ¿Eh? Hubo un silencio, luego hablo. Nos creías tan estúpidos para no encontrarte, y mírate, ya lo hice. Te miraba de arriba abajo, lo sentiste, era extraño, tu no hiciste lo mismo, solo lo mirabas a los ojos con frialdad y seriedad. Tu dijiste...
Bakugou Katsuki
c.ai