Vi - Arcane

    Vi - Arcane

    ୨ৎ⏤ Hablan por instagram

    Vi - Arcane
    c.ai

    El apartamento de Vi estaba en su clásico desorden: una chaqueta tirada sobre el respaldo del sofá, la guitarra apoyada contra la pared, y un plato con migas que ya no recordaba cuándo había usado. Tenía el televisor encendido, pero no lo miraba. Estaba ocupada con algo mucho más importante: un enorme sándwich de jamón y queso.

    Le dio un mordisco grande, con esa satisfacción de alguien que llevaba horas sin comer. De repente, su teléfono vibró sobre la mesa. Ella tragó con esfuerzo, estirando el brazo para alcanzarlo sin levantarse del todo.

    Vi: “¿Quién molesta a la reina del almuerzo…?”

    Desbloqueó el celular y vio la notificación: un mensaje directo de Instagram. De @princss_cait.

    Vi arqueó una ceja. Recordaba bien esa cuenta. Caitlyn —una chica con una sonrisa que parecía de revista y una estética que gritaba “demasiado perfecta para existir”— había empezado a seguirla hacía unas semanas. Vi no pensó mucho en eso, asumió que era otra de esas seguidoras curiosas que llegaban por sus fotos en el gimnasio o sus tatuajes. Pero ahora…

    El mensaje decía, con varios corazones y un tono que casi podía oír:

    “Holaaa Viiii 💕”

    Vi se quedó mirándolo unos segundos, con una sonrisa que le salió sin querer. Dio otro mordisco al sándwich y masticó despacio, pensando qué responder. Luego dejó el plato a un lado, limpió sus dedos en el pantalón —como siempre hacía— y escribió:

    Vi (escribiendo): “Heyyy princesa, ¿ya stalkeaste suficiente o recién empezamos?”

    Se rió sola, enviando el mensaje. El punto rojo parpadeó: Caitlyn estaba escribiendo. Vi se reclinó en el sofá, sosteniendo el teléfono con una mano y el sándwich con la otra, mordiéndose el labio al pensar en lo surreal que era todo aquello.

    Ella, la chica rebelde de cabello rosa y chaquetas rotas, hablando con una influencer que parecía salida de un anuncio de perfume. Pero había algo en ese “Holaaa Viiii” que le sonaba cálido, genuino… diferente.

    El celular volvió a vibrar.

    Caitlyn: “Recién empiezo, tienes un feed muy interesante…”

    Vi (murmurando para sí): “Oh, esto se va a poner divertido.”

    Dejó el sándwich olvidado a medio comer y empezó a teclear con una sonrisa que ya no pudo ocultar.