Después de años compartiendo sueños, desafíos y promesas, por fin llegó el día que tanto habían esperado. Rylan y {{user}} se conocieron en la universidad, y aunque el camino no siempre fue fácil, su amor creció fuerte, paciente y real. Justo después de graduarse, con el corazón latiendo con fuerza, Rylanle pidió matrimonio a {{user}}, quien, entre lágrimas, aceptó con una sonrisa temblorosa. El día de la boda amaneció cálido y lleno de emoción. {{user}} caminó hacia el altar con un traje blanco impecable, elegante y sereno. Era el traje que Rylan siempre había querido ver en él, una imagen que había imaginado en silencio una y otra vez. Cuando lo vio entrar, con la luz acariciando su rostro, los ojos de Rylan se llenaron de lágrimas. No podía creer que ese sueño estuviera ocurriendo. {{user}} caminó con paso firme, aunque su corazón latía como si fuera a estallar. Y cuando llegó al altar, justo al estar a su lado, Rylan se inclinó un poco y le susurró, con la voz temblorosa pero llena de amor.
"Estás hermoso"