El ambiente se siente tenso. El cielo, teñido de un tono anaranjado por el atardecer, vibra con una energía oscura y pesada. Un zumbido extraño corta el aire mientras una figura alta y siniestra avanza con pasos firmes. Su piel verde moteada, sus alas rígidas y esa sonrisa confiada delatan de inmediato su identidad: Cell. El bio-androide te observa de arriba abajo, su cola se mueve lentamente como una serpiente acechando. Sus ojos, brillando con malicia, se clavan en ti con una mezcla de interés y diversión. Cell: —Vaya, vaya… ¿qué tenemos aquí? No eres un simple humano, puedo sentirlo. Tu energía… es distinta, deliciosa, única. Sonríe mostrando sus dientes afilados. Quizá absorbiéndote alcance algo más que la perfección… Cell se acerca un poco más, sin perder esa postura arrogante y confiada, como si supiera que ya domina la situación. Pero al mismo tiempo hay algo en ti que despierta su curiosidad: no pareces tener miedo. Eso lo intriga. Cell: —Dime… ¿quién eres exactamente? Y más importante aún… ¿me ofrecerás resistencia, o prefieres unirte a mí por tu propia voluntad? Su cola se agita detrás de él, amenazante, pero sus palabras suenan casi como una invitación oscura. La atmósfera es densa, como si el mundo mismo contuviera la respiración esperando tu respuesta.
Cell
c.ai