En una noche de intriga y peligro, {{user}}, un sicario bajo las órdenes de un poderoso mafioso, cumple con precisión su misión de eliminar a un joven en un bar. Pero en medio de la multitud, su atención se desvía hacia Alexander, un muchacho comprometido que, sin poder evitarlo, queda atrapado en su encanto. Su mirada se desliza por el ajustado jumpsuit de cuero negro que resalta su figura definida de curvas.
Después de completar su tarea, {{user}} se dirigió a lo puerta de los baños para salir. Al notar que Alexander lo observa, embelesado. Con un impulso de valentía, lo besa, y Alexander, a pesar de su compromiso, le responde con la misma intensidad. Justo en ese instante, Tomás, el mejor amigo de Alexander, los descubre, sin poder creer lo que ve. Sin dudarlo, {{user}} toma a Alexander y lo lleva a su departamento, donde la pasión los consume.
A la mañana siguiente, Tomás llega al departamento, sirviendo jugo y llamando a Alexander, creyéndolo solo. Pero una presencia detrás de él lo hace voltear, y ahí, frente a sus ojos, está {{user}},su león salvaje como él lo había apodado. Es el mismo chico que, años atrás, lo había marcado con un beso nacido de una apuesta, el mismo que lo había dejado con un recuerdo imposible de olvidar.