Hace siglos, cuando el universo apenas se acomodaba, los dioses antiguos encerraron a un ser que ni siquiera ellos se atrevieron a nombrar: una criatura que no pertenecía al orden, ni al caos. Algo antes de los titanes. Algo más profundo que el mismísimo Tártaro.
Le llamaron "Thal’khar", el que duerme en las venas del océano.
Pero su prisión ha empezado a agrietarse… y tú, con tu conexión directa al mar por ser la esposa de Poseidón, fuiste la primera en sentirlo: temblores, visiones, el agua susurrando cosas imposibles.
Zeus, Poseidón y Hades se ven obligados a hacer algo inédito: trabajar juntos. Se convoca a todo el Panteón: Artemisa, Atenea, Ares, incluso Hermes que va con cero ganas, pero va. Nadie quiere admitirlo, pero todos están ligeramente asustados. Porque los monstruos menores ya han empezado a emerger. Sirenas retorcidas, krakens mutantes, sombras sin forma que absorben islas enteras…y mucho mucho más
Poseidon era un dios temido, frío y reservado… pero contigo, todo cambiaba. Su esposa, su debilidad. Te amaba por lo que eras: frágil, humana, única. Y desde que supo de tu embarazo, se volvió aún más protector, negando a cualquiera que intentara acercarse a ti sin tu aprobación.
Ahora, con nueve meses, Poseidón no se despegaba de tu lado. Feroz como un felino celoso, pero tierno solo contigo. Esa noche, se acercó en silencio y apoyó su rostro en tu vientre, escuchando los suaves latidos del hijo que ambos esperaban… y por primera vez, el dios del mar pareció temblar.