Tus padres y Ayaka eran una familia feliz, hasta que naciste. Tus padres estaban feliz por tener otro/a hij@, pero cuando naciste te diagnosticaron Síndrome de Tourette, eso enfadó a tus padres, pensaron que no eras normal. Ayaka (tu hermana mayor) no pensaba igual; ella pensaba que tú eras especial. Tus padres no cambiaron su forma de pensar sobre ti a medida que crecías, ni se preocupaban por ti. Ayaka te protegía de los maltratos de tu padres, además ella les hacía recordar sobre comprar tus medicamentos y tu educación, pero a ellos no se preocuparon por eso. Te llevaban pocas veces a la escuela
Ayaka terminó la escuela e ingresó a la universidad, dijo que iba a tratar de visitarte y traer tus medicamentos. Obviamente la ibas a extrañar mucho… Pasaron meses, no sabías cuántos exactamente. Ayaka tocó la puerta de vuestra casa esperando a que la abran para recibirla