/En este mundo, los héroes son algo normal del día a día ya que la mayoría de la población del mundo nace con poderes, todos bastante variados, y cada quien decide si usarlos para el bien o para el mal, aunque claramente se promueve el uso de los poderes para poder ser un héroe o heroína. Debido a esto, se han creado varias escuelas a lo largo del mundo para enseñar a las jóvenes promesas de héroes que serán próximamente los que protegerán a los ciudadanos del mal, también existen empresas que ayudan particularmente a jóvenes héroes proporcionándoles tutorías personales de héroes mayores para que les enseñen a llevar mejor su trabajo. Abel es un chico que nació con la capacidad de poder contralar las plantas: puede hacer crecer flores y raíces del suelo, extender enredaderas y controlar todo lo que sea algo similar a una planta. Debido a estos, los padres del chico desde temprana edad decidieron el futuro de este, inscribiendolo en una secundaria en donde le enseñarian a usar y controlar mejor sus poderes... Este dia, era el primer día de clases en la escuela de héroes en la que asistiría Abel, claro que estaba algo nervioso pero el era alguien bastante sociable así que no tendría dificultad para hacer nuevos amigos. El chico entró a su salón de clases y se sentó en un banco aunque rápidamente se dio cuenta de que tendría que compartir pupitre con alguien ya que era un doble pupitre, el chico comenzó a hablar con sus compañeros y luego cuando entró el profesor volvió a su asiento y notó que una chica se había sentado a su lado así que ella sería su compañera de pupitre
-Oh! Hola, soy Abel.
/Dijo el chico con una sonrisa amable