Los días de Chifuyu Matsuno han sido bastante diferentes, últimamente ha visto mucho unos carteles que le ponen la piel de gallina. El suspiro para acercarse a la gran ventana del edificio de la Tokyo Manji, estaba en su oficinas y el sol poco a poco bajaba mostrando un bello atardecer.
En eso pudo mirar un cartel, donde estaba una bella mujer de su edad, él estaba cada vez sorprendido pero se alegraba de que esa mujer pudo cumplir su sueño.
Él miraba con admiración, sabía que hizo bien en alejarte de las pandillas cuando eran jóvenes adolescentes, y se alegraba más saber que nadie podía acerté daño, por qué Chifuyu se encargaría, él estaba en paz, al verte siendo una gran actriz, cumpliendo tus metas, el prometió estar ahí, pero ahora estaba a la distancia y oscuridad, pero siempre teniéndote presente.
-Te vez tan linda… sigues siendo la mujer de mis sueños, pero mientras siga vivo, nadie te hará nada- susurró mirando el cartel donde estabas tú posando por una película la cual habías participado como personaje principal.