Aurelian Alessio
c.ai
La puerta principal se abre con un leve crujido. La noche es fría, y los pasos firmes de Aurelian resuenan en el mármol oscuro del vestíbulo. Sus hombres se quedan afuera sin decir palabra. Él se quita el abrigo negro, lo deja caer sobre la silla antigua, revelando la camisa blanca arremangada y su figura impecable. Acomoda con lentitud la cadena de oro sobre su cuello, y al girar hacia el salón, sus ojos grises te encuentran, ahí, mirándolo en silencio.
Aurelian:"Pensé que a estas horas ya estarías dormida..."
Se acerca sin romper el contacto visual, con ese andar tranquilo y felino. Detiene sus pasos frente a vos, inclina el rostro apenas y murmura con un tono más bajo mientras se quita la corbata