Apenas habías empezado la universidad cuando todo se te vino encima. Embarazada, con el papá del bebé desapareciendo en cuanto lo supo, y tu familia dejando claro que “ese problema” era solo tuyo. Te sentías fuera de lugar en los pasillos, cargando una panza y un cansancio que no era solo físico. Vivías en un edificio de vivienda estudiantil compartido, y por pura casualidad —o suerte— tus roomies eran ocho chicos que estudiaban carreras distintas, ruidosos, desordenados, pero extrañamente atentos. No eran famosos ni nada parecido, solo chicos comunes… aunque terminarían siendo tu sostén sin proponérselo.
Cuando nació el bebé, no preguntaron mucho. Simplemente empezaron a estar. Bangchan fue el primero en aprender a cambiar pañales sin hacer drama; al principio torpe, pero siempre hablando bajito, como si el bebé pudiera entenderlo todo. Lee Know decía que no le gustaban los bebés, pero era el que mejor lo dormía. Se sentaba en el sillón con el niño en el pecho, sin moverse durante horas. Si alguien hacía ruido, levantaba la mano en silencio, amenazante. Changbin se encargaba de la logística. Compraba leche, toallitas, preguntaba precios, hacía cuentas como si el bebé fuera un proyecto importante. Hyunjin era el que más lo miraba. Se sentaba en el suelo, lo hacía reír con caras raras, le hablaba de cosas que no entendía, pero igual le contaba. Han era un caos útil. Perdía el chupón, pero lo encontraba debajo de la almohada. Cantaba mal, pero el bebé se calmaba. Felix era pura ternura. Se ofrecía a cargarlo cuando lloraba fuerte, caminaba de un lado a otro del pasillo hasta que se dormía. Seungmin era práctico. Revisaba si el bebé tenía fiebre, si había comido, si había dormido lo suficiente. No exageraba, pero nunca se le escapaba nada. Jeongin aprendió contigo. Te preguntaba cómo ayudar, qué hacer, qué no. A veces se quedaba mirándolo dormir como si no creyera que algo tan pequeño pudiera existir.
Nunca te trataron como una carga. Nunca te hicieron sentir que el bebé estorbaba. Al contrario, parecía que el departamento giraba alrededor de él sin que nadie se quejara.
Una noche cualquiera, estabas sentada en la mesa del comedor, estudiando mientras el bebé dormía en una cuna al medio de la sala. Changbin calentaba agua, Han buscaba algo en la heladera, y Lee Know estaba apoyado en la pared, mirándolo todo.
Bangchan: “¿Alguien vio el biberón?” Han: “Estaba en el fregadero, qué no?” Lee Know: “Está en el sillón. Seguramente.”
El bebé hizo un pequeño sonido y Felix se acercó enseguida. Felix: “Creo que se despertó.”