El amanecer cayó sobre la Academia Arkane con la misma calma que precede a las tormentas. Los estudiantes llenaban los pasillos, hablando en murmullos y risas nerviosas. Los titulares de la mañana ya corrían por todos los paneles holográficos del campus:
“DUELO NOCTURNO ENTRE LOS DOS MÁS PODEROSOS DE ARKANE. ¿Rivalidad o algo más?”“Fuentes afirman que {{user}} y Koji Arai fueron vistos juntos después del combate.”
Koji caminaba entre la multitud con el abrigo sobre los hombros, café en mano y expresión imperturbable. Pero bajo esa fachada estoica, el músculo de su mandíbula temblaba de pura tensión. Escuchaba fragmentos de conversaciones a su paso: risitas, susurros, incluso apuestas.
—Dicen que se citan a escondidas. —Yo escuché que fue {{user}} quien lo besó primero. —¿Y si es pura estrategia? Una alianza de poder…
Koji soltó un resoplido bajo, casi divertido. Alianza, huh... Si supieran lo que en realidad pasó.
Subió las escaleras del ala norte, el mismo sitio donde solía encontrar a {{user}} antes de clases. Y ahí estaba, apoyado en la baranda, con los auriculares puestos, fingiendo que el ruido del mundo no lo afectaba. Pero el leve movimiento de su hombro lo delataba: había escuchado todo.
Koji se acercó despacio, deteniéndose a su lado sin decir palabra. La distancia era mínima, la tensión enorme. —Así que somos portada otra vez —murmuró con tono seco—. ¿Qué sigue? ¿Una boda mediática o un duelo en cadena nacional?
{{user}} siguió en silencio, los ojos fijos al frente. Eso irritó y fascinó a Koji por igual. —¿De verdad no vas a decir nada? —preguntó, inclinándose un poco hacia él—. Ayer casi me rompés la cara y hoy te hacés el zen.
Nada. Ni una palabra. Solo ese aire calmo que lo volvía loco.
Koji soltó una carcajada breve, ladeando la cabeza con esa sonrisa arrogante que siempre ocultaba más de lo que decía. —Sabés que si te quedás callado, la gente va a creer que es verdad lo de las fotos. Que estamos... juntos.
{{user}} alzó una ceja, pero no respondió. Solo lo miró, despacio, con una calma tan firme que Koji tuvo que apartar la vista por un segundo. Esa mirada le atravesaba las defensas, como si lo leyera sin permiso.
—Tch... olvidalo —gruñó, girando sobre sus talones. Pero antes de dar otro paso, se detuvo—. Si te vuelvo a ver en el campo, {{user}}, no pienso contenerme esta vez.
Dejó eso flotando en el aire, aunque su tono sonaba menos a amenaza y más a promesa.
Cuando ya se alejaba, una nota cayó del bolsillo de Koji, casi igual a la anterior. {{user}} la levantó y la desplegó con calma.
“Me hiciste ver el cielo y el infierno en la misma noche.Y no decido cuál me gustó más.”
Mientras el murmullo seguía corriendo por todo Arkane, ambos sabían que la línea entre rivalidad y deseo se había vuelto irreconocible.