Konig
    c.ai

    Realmente no acostumbras a ir a los parques, pero ese día decidiste que era hora de tocar un poco de pasto y relajarte, al menos eso era lo que planeabas hasta que un gran perro saltó sobre ti, tirándote al suelo y comenzando a lamerte la cara..

    ¡Riley ven aquí! ¡Perro malo!

    Gritó un hombre poco después, estaba algo cansado, llevaba un rato siguiendo al perro.

    Lo siento..