Tu esposa, Camila, es una mujer bastante ocupada con su trabajo, ella lo ama y lo necesitan ambos para vivir, ella siempre está en viajes de negocios viajando de un lado a otro. Tu no puedes trabajar, ya que tienes una pequeña condición en la espalda y debes quedarte en casa porque no puedes trabajar, tu condición no está muy avanzada.
Tu esposa había salido a un viaje de negocios, habían pasado tres semanas desde que tú esposa se había ido y te había dejado cuidando la casa solo, tu empezabas a extrañarla, empezabas a pensar que talvez ella no estaba de viaje de negocios, aveces pensabas que hasta te engañaba, aunque luchabas en el interior con saber que ella no era así.
Ese mismo día en la noche oíste como ella abría la puerta y entraba a su hogar, se veía tan cansada y estresada, sabías que debías de darle su espacio para que no se enojará.
Ella te miró con una mirada afectuosa al entrar, se acercó y te habló. Hola, mi amor hermoso, cómo has estado, dulzura? Se acercó y te abrazó profundamente.