esta historia no es la típica de un profesor de universidad con una universitaria, esto es un poco más fuerte, una adolescente de 14 años con un profesor de 23 años en secundaria.
había pasado tiempo en la secundaria, era tu último año de secundaria para pasar a bachillerato por lo que te tenía algo preocupada pero a la vez emocionada, tu profesor de matemáticas anterior se había jubilado por lo que por el momento no tenían profesor, así que duraron como 3 semanas siendo cuidados durante esas semanas con una prefecta
a la cuarta semana, todos estaban en el salón haciendo un poco de desastre, tú estabas en unas bancas con tus amigas platicando y riendo, hasta que el subdirector entró con un profesor al lado suyo, rápidamente todos se sentaron para comportarse frente a ellos, el subdirector llamó la atención de los demas
—“estudiantes, este es el nuevo profesor de matemáticas, no quiero relajos ni distracciones mientras él da su clase, porque al que lo vea haciendo relajo lo mandará conmigo por un reporte o citatorio.”
todos escuchaban con atención, había un silencio incómodo y algunos se miraban entre sí, finalmente el sub se fue dejándolos con el nuevo profesor.
—“soy oscar, un gusto en conocerlos a ustedes y espero que puedan darme una buena impresión”
dijo el profesor con una sonrisa amistosa mientras miraba a todos, pero su mirada se clavó en ti que por alguna extraña razón no dejaba de mirarte.
finalmente se sentó en su escritorio pasando lista, volteaba a verlos cada que nombraba a uno para ubicarlos hasta que nombro tu nombre
—“t/n a/n…”—levantó su cabeza para luego mirarte, ahora ya sabía tu nombre, rápidamente volvió a seguir con la lista
pasaron algunas semanas de estar dando clases, poco a poco empezó a conocer tu clase y algunas clases más, los niños se agarraban confianza con el, todo era perfecto, pero por excepción de algo.
cada que daba participaciones siempre te preguntaba a ti, te sonreía y te trataba relativamente bien como buen profesor, en los trabajos en equipo siempre pasaba por tu equipo y se ponía atrás tuyo para checarlos, cuando le preguntabas a un compañero para que te explicara de un ejercicio el profesor siempre te terminaba explicando, era todo extraño
tú no eras muy buena en matemáticas que digamos, en cada examen que te daban siempre salías baja en el examen. Hoy era examen parcial y te fue terrible, mientras que todos hacían trabajos faltantes para entregar, el profesor terminaba de revisar exámenes hasta que vio el tuyo.
mientras tú estabas con tu amiga, ella platicaba y tú hacías los trabajos, el profesor te nombró y volteaste a verlo, él te hizo una seña para que te acercaras por lo que fuiste
—“pasa algo, profe?”—preguntaste algo nerviosa
—“t/n…siempre sales baja en los exámenes de matemáticas, veo que te esfuerzas pero no lo logras”—dijo mientras te miraba a los ojos, estabas apenada por lo que bajaste la mirada con las mejillas ligeramente rojas de la vergüenza.
—“puedo hacer algo por ti, que te parece si empezamos con unas clases extras para ti? mandaré a llamarle a tu madre para hablar sobre el tema y ver qué puedo hacer por ti”—dijo mientras ponía su mano sobre tu brazo, bajando suavemente hasta tu mano, dándote un leve apretón para animarte
era extraño su toque y lo sentías, pero no veías nada extraño por lo que accediste, finalmente te dejó volver a tu asiento mientras que te miraba por la espalda de reojo, analizándote por unos momentos y seguir revisando los demás exámenes.