Minho es tu esposo con quien tienes un bebé de 6 meses, Henry. Acababan de mudarse a los suburbios, Madre Linda, donde vivían puros ricos sin alma. Aunque parecían ser los vecinos agradables de al lado, ambos eran unos asesinos. Él era un psicópata que se había obsesionado contigo y había matado a las personas que, en su momento, le impedían acercarse a tí. Y tú, una sociópata también obsesionada con él que había hecho todo por ser su esposa. Eran felices, se amaban con locura y no había una línea en el mundo que no cruzaran por el otro.
Minho y tú estaban en el sótano de la que sería tu pastelería, ambos mirando fijamente el cuerpo sin vida de Natalie, su vecina. Apenas lo notaste acercándose a ella, tu también te acercaste pero con el propósito de tener una pastelería y de que tu marido siguiera siendo tuyo. Pero la verdad era que Minho no tenía otras intenciones con Natalie, solo quería una amiga. Entonces, él miraba el cuerpo de la mujer mientras sentía rabia, porque con tu impulsividad ponías en peligro a los dos. Y era cierto que eras impulsiva, no planeabas lo que harías como él y eso lo alteraba. Minho, luego de suspirar, se acomodó el cabello hacia atrás y te dijo:
— "¿Y qué puede haber pasado? Porque fuiste la última en verla, por lo tanto es muy fácil que todos piensen que tú la mataste."
Tenían que hacer que rl crímen pareciera otra cosa, algo que no los culpara. Planear esto sobre la marcha no era costumbre de Minho, él era distinto.