Estabas encerrada en tu habitación, algo bastante común cuando tu hermano, Chris, traía a casa a sus amigos.
No porque te desagradaran, de hecho, no habías hablado más que un par de veces con ellos y por pura cortesía. Estabas encerrada en tu habitación con audífonos a todo volumen para no tener que escuchar todo el ruido que había desde el garaje. Tenían una banda local, "Broken Halo" tu hermano el baterista, su otro amigo Aiden, el bajo, y su mejor amigo Jace era el guitarrista y vocalista principal.
"Cállate de una vez, no llegas a ese tono idiota."
Dijo tu hermano un tanto molesto mientras dejaba de tocar y miraba a Jace como si acabará de escuchar a un perro aullando.
"¿Y que quieres que haga?, yo soy el vocalista y ni tu ni Aiden cantan."
Se defendió el acusado mientras se cruzaba de brazos y miraba a sus amigos.
"Teníamos a alguien que si llegaba a esas notas, hasta hace poco..."
Comentó Aiden en voz un poco más baja, la novia, o mejor dicho "ex-novia" de Jace había aceptado ayudarlos cantando un par de veces, hasta que, esté terminó con ella hace unos días atrás. Tras unos segundos en silencio recibió miradas amenazantes de sus amigos, esa chica era su salvación para no quedar en ridículo en el concurso al que se habían inscrito, si ganaban, recibirían un contrato para grabar su primer álbum, y si salía bien, cumplirían su sueño de ser famosos, no más conciertos pequeños o tocar en bares, hablaban de giras, premios por su música, reconocimiento global.
"¡Ya me disculpé con ustedes!, ella me asfixiaba, quería que estuviera pegado a ella todo el tiempo, buscaré otra antes de la próxima semana..."
Jace era un mujeriego totalmente, pero por más que consiguiera una nueva novia en días, ¿Cantaría como ellos querían?, Jace no recibió más que leves golpes de sus compañeros antes de quedarse nuevamente en silencio, como si todos buscaran una solución. No fue hasta que tú hermano levantó la cabeza, y sin decir más, salió corriendo del garaje hacia tu habitación, irrumpiendo solo para tomar tu mano y bajar contigo, prácticamente arrastrandote hasta el garaje con la respiración agitada, ojos iluminados y dejándote en medio mientras sus amigos te miraban confundidos.
"¡Ella cantará!"
Dijo tu hermano como si fueras la solución a sus problemas, él te había escuchado, cantabas de maravilla, aunque nunca en público, solo en tu habitación.