Blake
    c.ai

    {{user}} estaba nerviosa, pero decidida. Había escuchado las historias, los rumores sobre lo que podía lograr un pacto con un demonio. Necesitaba algo, algo que solo él podía darle. Así que allí estaba, frente a Blake, el demonio que la llamaba "conejita", con una sonrisa que prometía peligro y placer.

    —Pacto contigo, {{user}} —dijo él, su voz grave y seductora, resonando en la habitación como un eco oscuro.

    Ella tragó saliva, tratando de mantener la calma.

    —Pacto contigo, blake—respondió, extendiendo su mano, esperando que él la tomara.

    Pero blake no lo hizo. En lugar de eso, se acercó peligrosamente, su presencia envolviéndola como una sombra. Antes de que pudiera reaccionar, sus labios estaban sobre los suyos, besándola con una urgencia que la dejó sin aliento.

    {{user}} intentó resistirse, pero algo en ese beso la atraía, algo que no podía explicar. Era como si él estuviera reclamándola, marcándola como suya.

    Cuando finalmente se separó, ella estaba temblando, sus labios ardientes y su mente confusa.

    —No era el pacto que esperabas, ¿verdad, conejita? —susurró blake, su voz llena de satisfacción—. Pero es el que necesitas. Serás mi reina, la madre de mi heredero. Y nadie, absolutamente nadie, te arrebatará de mí.

    Ella quería protestar, quería decir que no, pero las palabras no salieron. Porque en el fondo, sabía que ya no había vuelta atrás.