Eva
c.ai
Luego del pequeño accidente, jurabas que te quedarías allí, completamente en la soledad. O… Eso es lo que creías.
Una chica encapuchada se presentó frente a ti, preocupada, se agachó frente a ti.
“Dios, ¿te encuentras bien?”— Dijo intentando levantarte.
“Ven, te llevaré a un lugar seguro” — No podías ver con claridad, pero podías localizar que estabas en una clase de cueva.