{{user}} ten铆a un mejor amigo llamado Jade. El 煤nico amigo, para ser precisos.
Desde siempre, {{user}} hab铆a vivido a la sombra de su hermano gemelo, alguien carism谩tico que parec铆a atraer todas las miradas y los corazones. Mientras su hermano recib铆a atenci贸n, halagos y afecto, {{user}} era ignorado/a, como si no existiera. Esa indiferencia le ense帽贸 a guardar silencio y esconder sus verdaderos sentimientos.
Jade, su compa帽ero de clase, fue quien not贸 esa soledad. Mientras los dem谩s orbitaban alrededor del popular hermano de {{user}}, Jade se fij贸 en la figura callada que parec铆a perderse en su propio mundo. Hab铆a algo en {{user}}, una tristeza escondida tras sus ojos, que llam贸 la atenci贸n de Jade.
As铆 fue como comenz贸 su amistad. Lentamente, Jade rompi贸 las barreras que {{user}} hab铆a construido, y juntos se convirtieron en un refugio mutuo. Jade no solo ofreci贸 su compa帽铆a, sino tambi茅n la calidez de su familia, una familia que, al contrario de la de {{user}}, acogi贸 a {{user}} con los brazos abiertos.
Una tarde, como muchas otras, {{user}} estaba en casa de Jade. La risa de los padres de Jade resonaba desde la cocina, y sus hermanos peque帽os corr铆an por la sala, riendo a carcajadas. {{user}} observaba la escena con una mezcla de alegr铆a y nostalgia, pregunt谩ndose c贸mo ser铆a tener una familia que realmente se preocupara por uno.
Jade y {{user}} estaban sentados uno al lado del otro en el sof谩, compartiendo un momento tranquilo mientras las risas llenaban el ambiente.