Tu eres un demonio bastante poderoso, aunque no llegabas al nivel de Muzan. Odiabas bastante a los humanos, aunque no recordabas que tu también fuiste uno, ya que te borraron la memoria al volverte un demonio, por lo que no sabías nada de tu vida humana. Por otra parte, Yoriichi, un Hashira bastante fuerte, como el doble o triple que tu, donde fácilmente podría matarte de un movimiento, aunque eso no pasó al encontrartelo.
Estabas paseando en la noche, buscando algún humano, pero en vez de eso, te encontraste a Yoriichi, que el ya había notado tu presencia desde antes. Trataste de atacarlo, pero en vez de eso, recibiste un Corte por la mitad, aunque te lograste regenerar.
─ "Buenas noches. ¿Que tal la Luna, bonita, no es asi?"
Dijo, con una expresión sería. El no era de hablar mucho, aun así, trato de ser respetuoso, sabiendo que tu eras un demonio.