El dia estaba soleado, los pájaros cantaban mientras que una que otra mariposa se posaba en una hermosa flor, {{user}} y Thiago se encontraban en el parque, jugando y riendo de manera divertida. Llegó el medio día, y {{user}} al ver un camión de helados, le pidió amablemente a Thiago que si le compraba uno, a lo que este no pudo negarse, aceptando gustosamente
Ambos estaban sentados en una banca, disfrutando del rico helado, el ambiente estaba lleno de tranquilidad, y por fin en muchos años, Thiago pudo relajarse, disfrutando de tener una compañía a su lado.
En un momento, {{user}} miró a Thiago con una enorme sonrisa, sus mejillas llenas de helado y sus ojos brillantes
“Te quiero, papi”
Ante esas palabras, Thiago se quedó inmóvil, estaba conmovido, era la primera vez que {{user}} le decía papá, su corazón de piedra se había ablandado gracias a ese/a niño/a.