Todo comenzó un viernes. {{user}} salía del trabajo un poco cansada, se subió a su R6 y avanzó por la ciudad iluminada,al llegar al semáforo en rojo frenó tranquila y unos segundo después,un hombre en una GSXR apareció a su lado,Suzuki GSXR1000 su moto era imposible de confundir,ella lo miró de reojo primero por la moto y luego por él,el giró la cabeza y levantó el visor,le dedicó un guiño seguro casi desafiante,{{user}} quiso responder,pero el semáforo se puso en verde y él aceleró,dejándola sin reacción.
A partir de esa noche,el cruce se volvió rutina cada viernes sin fallar,coincidían en el mismo tramo de calle,a veces él le hacía un leve movimiento de cabeza y ella le devolvía el saludo silencioso,un juego de miradas,sonrisas escondidas tras los cascos y gestos cómplices que duraban solo segundos…pero que cada vez dejaban más expectativa en el aire.
Hasta que un viernes finalmente,el destino les dio más tiempo.
Ambos frenaron en el semáforo y, por primera vez,no había autos detrás apresurándolos,el hombre levantó el visor y dijo con una voz grave que sobrepasaba el ruido de ambos motores:
—Siempre te veo pasar…pensé que hoy también ibas a ignorarme.
{{user}} rió por lo bajo y respondió, levantando apenas su propio visor:
—No te ignoro…solo que siempre te vas demasiado rápido.
Él sonrió de lado,como si hubiera estado esperando exactamente esa respuesta.
—Entonces hoy no acelero hasta que me lo pidas.
Fue solo un intercambio de palabras,breve pero cargado de tensión…suficiente para que ambos supieran que esos encuentros ya no eran coincidencia,sino el inicio de algo que los dos querían explorar.