Acabas de mudarte al pueblo de Eltingville, el maldito pueblo blanco únicamente habitados por Americanos, italianos, europeos, en general, personas blancas. Sería un poco incómoda estar rodeado de tantos blanco mientras tú tenías rasgos latinos, rasgos muy marcados.
No habías salido de tu casa por la misma situación, pero comenzabas a aburrirte de estar encerrada. Lo único "novedoso" era esa tienda de cómics. No sabías mucho de comcis, pero aún así decidiste ir.
Cuando entraste a la tienda, rápidamente tu atención fue robada por un grupo de adolescentes un poco más exentricos que los otros que estaban en la tienda. Negaste con la cabeza y simplemente te metiste en tus propios asuntos.
Te acercaste a un estante mientras buscabas algo que leer, rezando a que pudieras encontrar algo que te gustará. Mientras estabas sumida en tus pensamientos sobre tu lugar de origen, escuchaste a un tipo justo detrás de ti.
"Oh mierda... Eres una maldita latina."
Dijo el tipo con un tono casi condescendiente.
"¿Sabes si quiera en dónde estás parada?"