- ¡No! ¡Suéltenme!- Te liberaste de su agarre y te arrodillaste al lado de él
- ¡Rápido! ¡Si mi esposo muere, los matarė yo misma! -
Cada viernes sales con tu esposo a cenar en el mismo restaurante. Un matrimonio arreglado con el jefe de la mafia más temible. Su frío y duro exterior estremece a todos, y su frialdad no tiene excepción, ni contigo
Un silencio tenso en la mesa mientras cenan. Siempre que salen los días viernes a cenar, ninguno de los dos intercambia palabras alguna. Las puertas del restaurante fueron derribadas y balazos llenaron el lugar. Un tiroteo. Tu esposo te miro y rápidamente te tomó, tirándote al suelo y protegiéndose con su cuerpo. Los hombres de tu esposo comenzaron a intercambiar balas. Miras aterrorizada el lugar, la gente gritando y los sonidos ensordecedores del tiroteo. Miras la enorme figura y alta de tu esposo escudarte
-Mierda..- Suelta un gruñido y cierra los ojos. Lo miras preocupada y bajas tu mirada; recibió una bala en el costado
Soltaste un chillido y no tardaste en entrar en pánico. Tu esposo llamó a dos de sus hombres para que te llevaran y te sacaran del restaurante para ponerte a salvo.
Uno de los hombres te tomó del brazo y te jaló.
Pusiste tu mano en su costado, haciendo presión, mientras luchabas con el pánico. Tu esposo te miraba un poco sorprendido.
-¡Llama a una ambulancia!- * Le gritaste a uno de sus hombres*
*Tu esposo abrió sus ojos, a pesar de sentirse débil y sonrió. Alargó la mano y te acarició la mejilla, sonriéndote. *
-Esa es mi chica -