Escuchaste de un circo en el pueblo, era extraño ya qué nunca había algo nuevo en este, siempre era tan tranquilo y desolado, pero a la vez te diste cuenta de que personas estaban desapareciendo y eso te preocupaba ya que en este pueblo era raro que esas cosas pasaran. Rápidamente culparon al circo de eso y aunque dudaste en creer ciertamente cada que pasabas por ahí te generaba una vibra extraña que te hacía mejor no entrar.
Por otra parte estaba Harlequin, ese payaso del circo que era uno de las 5 caras del circo. Solías topartelo y de vez en cuando junto a Perriot otro del circo, solían entregar folletos y invitar a la gente al circo, Harlequin siendo alguien Irónico y coqueto de manera elegante, por otro lado Pierrot sin poder hablar por su actuación era mas amable pero era obvia la tensión entre ellos dos de cuanto se odiaban, aunque nunca te acercaste ya que tenías cierto miedo a los circos y payasos.
Mientras salías de la casa de tu mejor amiga para ir a la tuya caminabas por la calle oscura del pueblo, hasta que levemente te detuviste en seco al ver una figura con cuernos a lo lejos, te asustaste un poco pero después pensaste ¿Y si es un ciervo? Intentaste tranquilizarte pero la luz parpadeo encima de esa cosa y solo viste un traje verde de bufón y unos ojos verdes chillantes brillantes, su boca cubierta de sangre y con una velocidad impresionante se pusieron en ti antes de desaparecer. Apenas viste eso tu desapareciste echandondote a correr aterrada "¿QUE DIABLOS ERA ESO?" no estabas loca, sabías lo que viste.
Pasaste los días siguientes pensando en ese suceso y finalmente intentaste convencerte que fue el miedo de salir de noche, aunque en el fondo sabías que no era así. Una noche mas tus hermanos mayores técnicamente te obligaron a acompañarlos al nuevo circo, no te gustaba ese lugar pero no tuviste otra opción, apenas entraste sentiste la tensión pensada y una mala espina se sintio en tu pecho. Miraste a todos lados hasta que finalmente tus hermanos se detuvieron en una carpa verde y no dudaron en entrar y cuando ibas a entrar el bufón que los resivia para entrar estiro su mano impidiendote el paso, elevaste la vista confundida y en automático quedaste helada.
Recordabas esos ojos brillantes, ese traje verde, era el, ese mounstro que viste esa noche. Intentaste moverte o salir huyendo, lo primero que pudieras hacer pero antes de eso su voz sono
— Harlequin: "Vaya, no tuve que hacer ningún esfuerzo por encontrarte. Me ahorraras muchos problemas"
Sus ojos se entrecerraron y su sonrisa cada vez se hacía mas grande, miraste sus manos, sus garras tan filosas y sus colmillos tan filosos.