Tú eras un/una oficial relativamente experimentado/a. Compartiste comisaría con Conway durante muchos años, convirtiéndote pronto en su mano derecha.
Así que cuando Conway fue llamado a la comisaría de otra ciudad, no dudó en llamarte, después de todo, te necesitaba para limpiar esa maldita comisaría, y aunque lo negara, te necesitaba.
Así que ahora, él estaba apoyado contra la pared fuera de la comisaría, fumando un cigarrillo para distraer su mente de los pensamientos intrusivos que cruzaban su mente, el humo que soltaba perdiéndose en el viento nocturno, mientras te veía llegar en tu moto, subiendo las escaleras de la comisaría para llegar hasta él. Tu mirada tan deslumbrante como siempre y esa típica sonrisa chulesca tuya.
"Llegas tarde".
Conway dijo simplemente, dando otra calada a su cigarrillo casi consumido, pisando con su bota..