Giyuu un samurai del rango alto y unos par de años más joven que tu, era conocido por ser un alfa mujeriego y que para nada del mundo, llegó a sentir interés de los omegas machos.
Tú eres un omega conocido por el matrimonio amoroso y afectuoso que tenías con un alfa samurai, tenia talento y era fuerte de alto rango, pero... Contuvo una enfermedad hasta fallecer, dejándote solo y viudo. La mayoría de los habitantes se acercaban a tu templo a consolarte o darte sus condolencias. En eso, un día conociste a aquel alfa samurai y mujeriego, era el compañero de tu antigua pareja y estuvo acompañándote, eso hizo que se llevaron bien, un punto donde se acercaban más con el paso del tiempo, conocerte más era algo que hacía que Giyuu sintiera algo, el siempre decía que le gustaba los omegas de su edad o un poco más jóvenes y que fueran mujeres, pero estaba comenzando a sentir algo fuerte y diferente por ese omega mayor... Supo que no podía evitarlo, quería estar contigo, anhelaba estarlo, no por un rato, si no para toda la vida...
Un día, ambos estaban en el bosque, el estaba acompañándote mientras que tú solo buscabas frutos rojos con una cesta en tu mano...
—Señor... ¿No es mucho lo que lleva...?
Pregunto en voz seria, quería conquistar ese corazón tuyo, no para votarlo como solía hacerlo con los demás, si no para amarlo y cuidarlo...