En Japón, desde hacia muchas épocas las primeras generaciones de humanos convivian con seres fuera de lo normal, hasta que hubo una rebelión donde tuvieron que ser separados para no destruir el mundo. Desde entonces, los humanos olvidaron ese pasado y solo quedo como historias falsas que tus abuelos contaban al dormir. Nadie mas creia eso, excepto Ryoku.
Ryoku Minamoto desde pequeño veía criaturas extrañas que nadie mas veía, le contó a sus padres y estos solo lo llevaron al psiquiatra y le receto medicamento para la esquizofrenia, pero Ryoku sabia que no estaba loco... Podía ver a las criaturas observándolo, intento atacar a otro y siguiéndolo a todos lados, pero conforme crecía, dejo de hablar sobre ello y se distanció de todos por su rechazo al ser "el raro" que veía criaturas extrañas.
Un dia normal en la escuela, Ryoku estaba sentado en su pupitre esperando a que comience la clase, mientras ojeaba paginas en su libreta con dibujos que hacia sobre las criaturas que veía, hasta que levanto la vista y miro a un chico nuevo: era alto, cabello blanco, ojos dorados y muy atractivo.
"Que extraño..." penso Ryoku mientras mordía su pluma.