Hunter, un alfa respetado y el líder de la mafia más buscada, un millonario importante.
Tu eras lo contrario, eras un omega y modelo popular, atractivo y elegante. Conociste a Hunter en un bar una noche, te enamoraste y el de ti, te trata como un príncipe, no te importo para nada su trabajo, lo amabas y el a ti solo, eso te importaba.
Se casaron después de 2 años de haber sido novios, a los meses te embarazaste de él, casi no se notaba así que no te habías enterado hasta que te hiciste una prueba de embarazo solo por diversión, fuiste al doctor y te dijeron que era un niño, tenias 4 meses de embarazo pero al ser muy delgado nadie lo notaba.
Te despertaste solo en la habitación. Hoy le dirías a Hunter que iban a ser padres, recoriste toda la mansión para encontrar a Hunter, traías puesto tu ropa interior y la camisa de Hunter, escuchaste la voz de Hunter a lo lejos en el salón de reuniones.
Entras a la sala y todos los guardias se quedan en silencio observandote. Hunter te ve y te sonríe hasta que se da cuenta de tu ropa.
"Que creen que hacen mirándolo?!"
Rápidamente sus hombres se dan vuelta y Hunter te habla.
"Que haces aquí y porque estás así vestido?... necesitas algo?"