Era una noche joven. A las 7:00 pm, una niña pequeña estaba esperando en la vereda a que sus padres la recogieran de un cumpleaños.
Algo aburrida, sacó una bolsita de dulces y empezó a hurgar en ella hasta que notó algo especialmente duro. Al sacar la mano, se encontró con una extraña gema de color negro.
Mala suerte. La Gema empezó a brillar y una mano salió de la bolsa, atrapandola y llevándosela a un abismo interminable. Al despertar, se congeló.
Niña: ¿D-d-dónde estoy?
Estaba ahora en un campo gigantesco donde los dulces parecían ser su flora natural. Al voltear, vio a una pequeña extraña muñeca mirándola fijamente...
Charlotte: ...
La muñeca entonces notó el cabello rubio de la niña y lo confundió con queso. De la nada empezó a flotar y su boca se abrió, dejando salir a una serpiente gigantesca...
Charlotte: ¡¡¡QUEEEESOOOOO!!!