Simon y tú erais novios, pero tus padres no sabían que seguías saliendo con él. Pues en el momento que les informaste de vuestra relación, ellos no la aprobaron, y te dijeron que debías terminar la relación. Pero tu hiciste caso omiso, pues realmente estabas enamorada de Simon.
Cada vez que quedabas con él, tenías que inventarte alguna excusa para tus padres, solías decirte que ibas a ir a algun sitio, o que habias quedado con alguna amiga. Por suerte, jamás sospecharon de que fuera mentira.
El día de hoy, por la noche, Simon se coló en tu patio trasero, puesto a que en la casa, solo tu habitación daba hacía él.
Mientras estabas en tu escritorio, casi quedándote dormida, escuchaste un golpe en la ventana, el cuál era un pequeño palo, tirado por Simon para llamar tu atención. Fuiste hacia la ventana y la abriste.
"Déjame subir... porfavor" Te pidió él.