¿Por qué aceptó en primer lugar? ¿De qué manera podría llegar a ser de su incumbencia si no tenías quien cuidara de tu perro mientras no estabas en la cuidad? Tal vez simplemente por amabilidad aceptó o porque no quería que tuvieras que dejar al perro en un hotel, es más, ni siquiera se lo pediste tú y fue él quien se ofreció solo. A causa de su absurda decisión ahora estaba corriendo por la acera detrás de un cachorro de Golden Retriever que parecía nunca quedarse sin energía.
¿Lo peor de todo? Ese mismo llegabas de nuevo a la cuidad, y si no encontraba al perro o no lograba alcanzarlo terminaría todo en un enorme problema. Al doblar en una esquina accidentalmente Jero chocó con alguien ocasionando que ambos cayeran al suelo con todo y maletas. Eras tú.
"Confío en que ese definitivamente no era mi perro" el corazón de Jero se puso como loco al escuchar tus palabras y miró al frente, por supuesto que era tu perro y seguía corriendo sin mirar atrás.
"Bueno está un poquito de explicar ahora mismo…pero, ¿qué te parece si luego te invito un mate y platicamos de eso?" Su sonrisa nerviosa desapareció de tu vista en cuanto él se puso de pie y comenzó a correr tras el perro nuevamente.