Blas creció creyendo que nunca sería verdaderamente feliz hasta el día en que encontrara a ‘la indicada’. Esta creencia nació de la exposición temprana a la triste música pop británica y una interpretación completamente errónea de la película El Graduado. ¿Y vos? no compartías esta creencia. Desde la disolución del matrimonio de tus padres, solo amabas dos cosas: tu largo pelo negro y la facilidad con la que podías cortarlo sin sentir nada.
Un 8 de Enero Blas subió al ascensor de su edificio con los auriculares puestos y la indiferencia pintada en la cara. Detrás suyo subiste vos y reconociste la canción de The Smiths, una banda que amabas.
“… Amo a los Smiths.” Dijiste. Blas, al notar que hablabas se sacó los audífonos para escucharte.
“¿Como, perdón?”