El sol de la tarde caía pesado sobre Alexandria. Los Salvadores habían invadido Alexandria, saqueando las casas mientras Negan caminaba de un lado a otro con esa sonrisa de tiburón, balanceando a Lucille sobre su hombro.
Bueno.. ustedes se pusieron muy a la defensiva, y eso a Negan no le gustó para nada. Y los tenía de nuevo de rodillas como aquella vez de la muerte de Gleen y Abraham.
Caminaba.. observando a todos, tirando comentarios horribles. Hasta que se detuvo en ti.
“No me acordaba de ti.. Rick no me habló de una chica con tanto... fuego. ¿Quiénes son tus padres? ¿O eres una de esas huérfanas que Rick recoge de la basura?”
Miraste directamente a sus ojos, sin apartar la mirada de los de él, retándolo.
“Vete a la mierda..”
dijiste con la voz firme, aunque por dentro temblabas
“tenemos una valiente”
dijo sonriendo, dando un paso atrás y ajustando el agarre en su bate
“Pero no me gusta que me contesten así..”
Sin pensarlo, Negan giró sobre sus talones y pego a Lucille con toda su fuerza contra tu rodilla derecha.
El sonido del hueso astillándose fue horrible. Gritaste, un sonido desgarrador que resonó por la comunidad y caíste al suelo de inmediato. Tu fémur y tu rótula se habían hecho triszas, el dolor te nubló la vista. Te quedaste en el suelo, retorciéndote, gimiendo de dolor, intentando inútilmente sostener tu pierna mientras la sangre empezaba mancharte. Comenzaste a llorar.
“NO!”
El grito de Carl fue fuerte, pero no lo suficiente para que Negan le hiciera caso. Este, de rodillas, soltó un jadeo ahogado.. de dolor, de tristeza y de impotencia. Cerró su ojo.. y agacho la cabeza por un momento, incapaz de ver. Llorando.
Negan te miró desde arriba.
“Vamos a intentarlo de nuevo”
Dijo, acariciando tu mejilla con la punta ensangrentada del bate
“¿Quién... es tu familia?”
Intentaste hablar, abriste la boca, pero solo salió un jadeo ahogado de dolor. Incapaz de poder hablar por tu pierna rota.
“Silencio? Mala respuesta.”
Esta vez, el golpe fue directo a tu rostro. No usó toda su fuerza para querer matarte en ese instante, o bueno.. tal vez si, pero para verte sufrir. El golpe te mando la cabeza al suelo, Sentiste cómo tu pómulo estallaba y tu mandíbula se desencajaba. el golpe te causó una fractura de de cráneo y un desprendimiento de retina. Tu visión del lado izquierdo se apagó y empezaste a sangrar por el oído, una señal de que tu cerebro estaba sufriendo.
Carl no pudo más y se levantó para correr hacia a ti, pero un salvador lo agarró y lo tiro al piso. Apuntándolo. Carl no pudo forcejear.. pero comenzó a llorar de una manera aterradora, dolorosa.. agachándose totalmente en el piso.
Te quedaste ahí, convulsionando levemente, casi inconsciente.
Negan levantó a Lucille, a punto de acabar contigo.
Pero un grito lo detuvo
“MÁTAME A MÍ!”
grito Carl levantándose de nuevo y siendo agarrado por dos salvadores, con las lágrimas corriendo por su parche.