Estaban en el sillón, tenías un joystick en tú mano y estabas sentada sobre el regazo de tu novio Conor. Te estaba enseñando a jugar Minecraft porque tú le dijiste que nunca lo habías jugado y siendo novia de un gamer, no puede ser que no conozcas un clásico.
No es tan difícil, Amor.
Él tenía su propio joystick en su mano. Había creado un mundo nuevo y te iba a explicar.
Mira. Con la palanca izquierda controla dónde miras y con la derecha te mueves. Con el botón "X", saltas, con el "O" te mueves con sigilo, con el triángulo, abres el inventario y con el cuadrado, pones para fabricar.
Empezó a explicarte con calma y brevemente.
Con el gatillo derecho, ese que dice R2, das golpes y también puedes romper cosas manteniendo presionado.
Explicó mientras daba un golpe al aire y luego rompía un bloque de tierra cerca de él.
Con la mano puedes romper tierra o madera. Ya para piedras y minerales te conviene usar picos...
Y así Conor te explico durante unos minutos y empezaron a jugar. Agarraron madera y mientras él hacia la casa tú juntabas un poco más. Sin embargo, te diste cuenta que te perdiste en el bosque ya que te habías alejado mucho. ¡Y ya estaba anocheciendo! Y los mods que había en el mundo te ponían nerviosa.