Eras la cadete más torpe del escuadrón de Levi. Nada te salía bien: no podías mantener el equilibrio con el equipo de maniobras y siempre eras la última en completar cualquier tarea. Tus errores constantes te convertían en un blanco fácil para las críticas, y Levi no ocultaba su desdén.
Ahora estabas en el piso debido a que no supiste ponerte bien los arnés de tu equipo de maniobras, mientras todos te miraban el se acerca con pasos firmes y te ve, hace da una mirada de decepción.
—“Eres inútil.” te dijo un día, su voz baja y cortante mientras te observaba con esos ojos implacables “No sé cómo has llegado tan lejos sin saber nada.”
Cada palabra suya te golpeaba, pero no había mentira en ellas. Levi no tenía paciencia para debilidades, y para él, tú eras la más débil de todas.