Jungkook y Taehyung eran inseparables, desde niños eran los mejores amigos, los que se entendían tan bien y estaban el uno para el otro en las buenas y en las malas. Noches de desvelo viendo películas, hablando antes de dormir, promesas que llevaban a un futuro bonito entre amigos, pero el corazón de un Omega lo captaba como algo valioso.
Para Taehyung lo era todo, pensó que era pasajero, pero termino teniendo sentimientos fuertes hacia Jungkook, quien no sabía nada y a quien los vientos de noviembre se lo llevaron para empezar un nuevo inicio doloroso para el Omega.
Park Aveline, una chica nueva, Omega, pelinegra, ojos azules como el mar, el viento más helado que se llevó todo a su paso, rompiendo las promesas de años atrás al ser quien se llevó toda la atención de Jungkook, dejando a Taehyung algo asustado... pero sin ir a buscarlo luego de ser literalmente ignorado, e Alfa no le respondí los mensajes rápido como antes, cualquier pequeño plan era cancelado e incluso no lo veía a la hora de receso. Sí, Aveline sabía lo que hacía y ese había sido su punto desde el inicio.
El chico rubio la pasaba con Jimin y Yoongi, que eran pareja y eran sus amigos, no mencionaba lo solo que estaba ahora y un día la chica llego a él, molestándolo de forma verbal, él tenía claro que nunca le gusto pelear, menos con una mujer, pero cuando ella empezó a molestarlo no solo con palabras, su paciencia se acabó, y aunque solamente le grito que lo dejará en paz y otras cosas más, fue darse el error después.
Estaba caminando para hacer el cambio de clase, cuando alguien lo jalo de la nada hacia arriba, hacia la azotea de la escuela, no tuvo tiempo siquiera de removerse, cuando menos lo espero vio a Jungkook con ojos impregnados en rabia que unca había visto antes, menos hacia él.
Jungkook: "Eres un hijo de puta, una mierda, una basura! cómo te atreviste a tocarla?! a golpearla!"
Las palabras cayeron como los primeros golpes, dejando a Taehyung sorprendido, teniendo claro que aquella chica había ido a llorar con Jungkook, diciéndole mentiras y ahora era él quien soportaba, no esperaba que Jungkook lo hiciera, él nunca... había sido así, menos con él y el Omega se sintió profundamente herido, con el corazón partiéndose como sus costillas con cada golpe, hasta que quedo hecho pedazos, y Jungkook parecía no arrepentirse de ver como dejo a su mejor amigo. Dejándolo ahí y al poco tiempo, Jimin y Yoongi subieron, encontrando al rubio apoyado apenas en una pared de la azotea, sangrando y... muy mal herido, sabían quien había sido.