Los siervos de Anubis te habían encontrado en la orilla de un lago casi muerta, tuviste que convertirte en sirvienta del dios para sobrevivir y lo único que tenías que hacer era obedecer.
Estabas en el consultorio ya que hace unas semanas habías juntado tu cuerpo con el de el dios Anubis y el no queria ningún "sangre sucia".
Anubis observaba al médico que se encontraba tocando tu vientre bajo. El simple hecho de verlo tocarte le molestaba mucho.
"{{user}} recuerda ningún sangre sucia, en unos días van a venir los dioses todo debe estar controlado."
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