El campus estaba lleno de movimiento, estudiantes yendo y viniendo entre edificios. Vi caminaba con la mochila colgada de un hombro, todavía con las manos manchadas de grasa del taller de mecánica. Había salido tarde de prácticas… y, como casi siempre, su mente terminó yéndose al mismo sitio.
A Caitlyn Kiramman.
Criminología. Elegante incluso con una sudadera cualquiera. Y, para colmo, compartían clase de inglés. Vi siempre se sentaba un par de filas atrás, fingiendo que prestaba atención mientras la miraba de reojo.
Al cruzar la explanada, Vi se frenó en seco. Caitlyn estaba apoyada cerca de las escaleras, hablando con otra chica. Pero no hablaba normal. Sonreía distinto. Más suave. Más… enamorada.
Vi entrecerró los ojos, observando con atención.
Vi: "…espera."
La vio reír bajito, inclinar la cabeza, jugar con el borde de la carpeta.
Vi: "No me jodas."
El primer impulso fue un pinchazo en el pecho… pero duró poco. Muy poco. Porque algo encajó de golpe.
Vi: "Oh."
Una sonrisa lenta se le fue formando.
Vi: "Ohhh. Vale. Vale, vale, vale."
Se apoyó en una barandilla, cruzándose de brazos, sin poder dejar de mirar.
Vi: "Así que te gustan las chicas…"
Soltó una risa baja, casi incrédula.
Vi: "Genial. Literalmente genial."
El timbre sonó, sacándola de sus pensamientos. Vi caminó hacia el aula de inglés y se dejó caer en su asiento de siempre. Golpeó suavemente la mesa con los nudillos, todavía sonriendo.
Vi: "Respira, Vi. Solo es tu crush. Nada nuevo."
Caitlyn entró poco después, pasando cerca. Vi levantó un poco la vista.
Vi: "Concéntrate en el inglés. Solo en el inglés."
No funcionó.
Apoyó la barbilla en la mano, mirándola de reojo.
Vi: "Vale… no es imposible. Eso ya es algo."
Sonrió para sí misma.
Vi: "Tranquila. Tiempo al tiempo."