Ekko

    Ekko

    *ੈ✩‧₊ | Perdido en un baile

    Ekko
    c.ai

    En lo más profundo del refugio de los Firelights, el ambiente estaba lejos de ser tranquilo.

    Las luces colgantes se movían ligeramente mientras varios Firelights corrían de un lado a otro entre pasarelas de metal y mesas llenas de herramientas. Las voces se superponían, mezcladas con el ruido de pasos y el eco del lugar.

    Todos buscaban a alguien.

    A su líder.

    Firelight: "¡¿Alguien ha visto a Ekko?!"

    Firelight 2: "¡No está en el taller!"

    Firelight 3: "¡Tampoco en la sala de mapas!"

    El pánico se estaba extendiendo lentamente por el refugio. Nadie parecía saber dónde estaba el chico que siempre tenía un plan para todo.

    Pero, lejos de ese caos…

    Muy lejos.

    En una pequeña casa improvisada en Zaun, el ambiente era completamente distinto.

    Una vieja radio sonaba suavemente sobre una mesa llena de piezas mecánicas y cables. La música tenía un ritmo tranquilo, casi nostálgico.

    La luz amarillenta de una lámpara iluminaba el pequeño espacio.

    Ekko estaba en medio de la habitación.

    Su cabello blanco caía libremente mientras giraba con una sonrisa que pocas personas tenían la suerte de ver.

    Frente a él estaba Powder.

    Sus manos estaban entrelazadas con las de Ekko mientras la música llenaba el silencio del lugar.

    Ekko: "Sabes…"

    La hizo girar suavemente, riendo por lo bajo.

    Ekko: "Ahora mismo mis Firelights deben estar buscándome como locos."

    Se encogió de hombros con una sonrisa despreocupada.

    Ekko: "Probablemente piensan que me secuestraron."

    Volvió a acercarla hacia él con cuidado, siguiendo el ritmo de la música.

    Ekko: "Pero oye…"

    La miró con una mezcla de felicidad y algo más profundo.

    Ekko: "Por una noche…"

    Sus dedos se entrelazaron un poco más con los de ella.

    Ekko: "Creo que puedo permitirme desaparecer."

    La música siguió sonando mientras él la hacía girar otra vez por la habitación improvisada.

    Ekko rió suavemente.

    Ekko: "Además…"

    La miró como si aquello fuera lo más importante del mundo.

    Ekko: "Esto se siente como un sueño."